Chía

Las semillas de chía son una buena fuente de fibra y un poderoso antioxidante. Contienen ácidos grasos omega 3, proteínas, calcio, boro, importante en potasio, magnesio, hierro, manganeso, cobre, niacina, zinc y otras vitaminas y lo más importante, que son de origen vegetal. Ya es muy sabido que los antioxidantes tienen la función de prevenir daños en los radicales libres, por lo que son ideales a la vejez y antes para prevenir la prematura.

El sabor de las semillas no esta mal, se pueden tomar sin hacer caras raras.

Brotes de chía

Podemos usarlas para muchas recetas comunes, en panes, en algunas salsas, en zumos, batidos dulces o vegetales, etc.

Otra peculiaridad es su conservación, ya que permite en condiciones correctas, almacenarlas durante años, eso es debido a su gran aporte de antioxidantes. Lo normal es almacenarlas en cristal, acero inoxidable o barro, no en plásticos y en un lugar seco y oscuro, en este caso puede durar más de cuatro años en condiciones óptimas.

Ayudan a controlar los niveles de azúcar en sangre, por lo que es aconsejable para los diabéticos. No obstante, deben controlarse diariamente si toman medicación ya que las semillas pueden potenciarla.

Por sus aportes comentados, es evidente que son ideales para el corazón. Para bajar el colesterol malo y estimular el bueno, apoyar al sistema inmunológico, saciar el hambre en las dietas, etc. Pero por eso mismo debo advertir de peligros por mal uso o uso excesivo, ya que las semillas, a parte de las propiedades nombradas, absorben de 10 a 12 veces su peso en agua creando un gel. Eso hace que tengamos algunas precauciones, no tomándolas tal cual, sino preparándolas adecuadamente, ya sea en remojo varias horas hasta que inflen su totalidad o en germinados que es como yo las consumo. El Chia al contacto con el agua se hace una bola y ensancha y puede bloquear los intestinos.

Algunos síntomas te dicen que pares de tomarla por precaución, como diarrea, inflamación abdominal, algunas flatulencias, incluso a veces estreñimiento debido a no beber bastante agua al consumirlas. Estos son síntomas de alguna incompatibilidad por diversas razones, ya sea por reacción de medicamentos, exceso, o algo que no haces bien.

No te aconsejo consumirlas cuando tomas Ácido acetilsalicílico, vaya, la Aspirina. Evidentemente si padeces de algún problema de riñón vale más no consumirlas hasta que lo soluciones, los rabos de cerezas, la cola de caballo y alguna más te pueden ayudar.

Abstenerse de consumirlas los que usen anticoagulantes, puede potenciar su efecto.

Y como tiene cualidades para bajar la tensión, si eres hipotenso, pues eso.

Es evidente puedes usarlas con las mismas precauciones en tus mascotas si las precisan por sus propiedades, de hecho yo se lo mezclaba con otras semillas a las gallinas y me lo devolvían en huevos con gran aporte de omega 3. Después de todo lo dicho, creo que queda claro que la forma más sencilla y sin tantas precauciones es consumirlas en brotes, como hago yo.

Yo sólo las uso en ensaladas y pongo unas fotografías del método que creo más sencillo, sin necesidad de aparatos ni parafernalias complicadas. Un plato, un papel de cocina y agua pulverizada. Esos son todos los súper-aparatos que necesitas.

Dejar un comentario