RELAJACION

Son muchas las formas que existen para conseguir una buena relajación. Dependiendo del momento, lugar y circunstancias, podremos elegir que tipo es la más aconsejable.

Para ello existen diferentes medios a nuestro alcance, los cuales podemos adaptar a nuestras necesidades. Cada uno de ellos actúa directamente en uno de nuestros sentidos, el sonido que a través de nuestros oídos afecta positivamente al sistema nervioso central, digestión y al control de las emociones; los aromas o aceites esenciales que pueden utilizarse como perfume, baños de vapor o masajes influyendo en los procesos físicos, anímicos y espirituales del ser humano;  el color que dependiendo del que se elija nos causa un efecto determinado, que para el tema en cuestión nos favorecen el azul, verde y violeta. También el lugar nos afecta,  hay determinados lugares que solo el hecho de permanecer en ellos nos causan sentimientos de mal estar, miedo, etc. También hay que tener en cuenta que dentro de nuestro entorno encontramos materias y aparatos que emiten radiaciones negativas para nuestra salud, tales como corrientes subterráneas de agua, microondas, instalaciones eléctricas, materiales de construcción (granito, cemento, etc.)

Pero tampoco hay que exagerar, vivimos en el entorno que hemos creado y por lo tanto debemos adaptarnos a él, eso sí, evitando en lo que se pueda lo más nocivo y perjudicial para nuestra salud.

Lo importante es que el lugar que elijamos para los ejercicios de relajación esté aireado, limpio y tranquilo. Después ya nos encargaremos de hacerlos agradables con un buen perfume, un sonido relajante y una luz adecuada.

Existen muchos sistemas de ejercicios que están destinados a crear estados de relajación, los más importantes son el Tai chi, chi kung, yoga y el  Quigong. También es útil cualquier método que implique estiramientos (stretching), bañarse en el mar o estar en su presencia.

Cuando no se tiene posibilidad de asistir a clases de estas especialidades, se puede recurrir a los ejercicios especializados suaves, por ejemplo: los utilizados en rehabilitación, preparación al parto, programas para la tercera edad, los típicos folletos que entregan los médicos con programas de ejercicios para lumbalgias, etc. Estos están basados en estiramientos, movimientos de las articulaciones, etc. Suelen ser ejercicios sin peso que van destinados a conseguir un mejor riego sanguíneo de los músculos y piel, mayor elasticidad corporal, equilibrio y relajación del sistema nervioso. 

Pasemos a técnicas que ayudarán a crear un estado de relajación. Presentaré algunas de las técnicas más simples y al mismo tiempo muy efectivas, incluso para las personas que creen que no pueden relajarse o que les cuesta crear ese estado.

Una vez sentado o acostado en lugar adecuado:

1ª.- Tres respiraciones profundas (Inspirar contando cinco segundos, aguantar el aire tres segundos y soltarlo con otros cinco segundos. Usa la barriga, inflándola al inspirar y desinflando al expirar.

2º.- Piensa que estas chupando un limón, busca ese recuerdo de la acidez en la boca hasta que segregues saliva. Cuando aparezca saliva en la boca ¡¡Ya estás en camino de  relajarte!!, el sistema parasimpático predomina, por lo que ya existe una predisposición a la relajación. Recuerda, cuando a alguien le daba un gran susto, los abuelos les daban agua con limón ¿Porqué será?.

3.- Para mantener ese estado sólo tienes que observar tu respiración, como entra y sale el aire.

Si quieres llevar a todo el cuerpo a una relajación estable y agradable, puedes tensar y soltar cada parte del cuerpo. Puedes comenzar por el pié, lo tensas y sueltas. Y así el resto.

Otra forma más sencilla es ordenar al cuerpo que lo haga: “Cuerpo, relaja el pié, Cuerpo, relaja el otro pié, Cuerpo…” Lo hará, al fin y al cabo el cuerpo es tuyo y aunque estés acostumbrado a que vaya a su aire, no es lo correcto, mandas “tú”, tú ordenas y el obedece, sólo es cosa de darse cuenta y si no lo hace es que no te lo crees y ese es el obstáculo por el cual no te hace caso.  

Otro día más. Francisco Pericás Álvarez

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